Prevenir incendios forestales es invertir en futuro

Los incendios forestales no solo destruyen superficie arbolada y biodiversidad. También generan un elevado coste económico, social y territorial que se prolonga mucho después de que se apaguen las llamas. La pérdida de suelo, la erosión, la afección a los ecosistemas, el impacto sobre la actividad económica y el riesgo para las personas convierten cada gran incendio en una emergencia ambiental y rural de largo alcance.

En este contexto, distintos análisis recientes vuelven a poner de manifiesto una realidad preocupante: España sigue necesitando reforzar la inversión efectiva en prevención, gestión forestal y restauración de los montes. La existencia de fondos destinados a estas actuaciones no es suficiente si no llegan al territorio en forma de trabajos reales, ágiles y continuados.

La prevención debe pasar por una gestión forestal activa: tratamientos selvícolas, aprovechamiento de biomasa, mantenimiento de caminos, creación de discontinuidades, recuperación de usos tradicionales, ganadería extensiva y apoyo a los propietarios y gestores forestales. Son actuaciones que reducen el combustible acumulado, mejoran la resiliencia de los montes y generan empleo en el medio rural.

Desde PROFOMUR defendemos que la lucha contra los incendios debe empezar antes del verano y mucho antes de que aparezca el fuego. Invertir en montes gestionados es más eficaz, más sostenible y más rentable que asumir cada año las consecuencias de grandes incendios cada vez más intensos.

Puede ampliarse información aquí: España llega a la campaña de incendios con 312 millones para gestión forestal sin ejecutar

Prevenir incendios forestales es invertir en futuro

Los incendios forestales no solo destruyen superficie arbolada y biodiversidad. También generan un elevado coste económico, social y territorial que se prolonga mucho después de que se apaguen las llamas. La pérdida de suelo, la erosión, la afección a los ecosistemas, el impacto sobre la actividad económica y el riesgo para las personas convierten cada gran incendio en una emergencia ambiental y rural de largo alcance.

En este contexto, distintos análisis recientes vuelven a poner de manifiesto una realidad preocupante: España sigue necesitando reforzar la inversión efectiva en prevención, gestión forestal y restauración de los montes. La existencia de fondos destinados a estas actuaciones no es suficiente si no llegan al territorio en forma de trabajos reales, ágiles y continuados.

La prevención debe pasar por una gestión forestal activa: tratamientos selvícolas, aprovechamiento de biomasa, mantenimiento de caminos, creación de discontinuidades, recuperación de usos tradicionales, ganadería extensiva y apoyo a los propietarios y gestores forestales. Son actuaciones que reducen el combustible acumulado, mejoran la resiliencia de los montes y generan empleo en el medio rural.

Desde PROFOMUR defendemos que la lucha contra los incendios debe empezar antes del verano y mucho antes de que aparezca el fuego. Invertir en montes gestionados es más eficaz, más sostenible y más rentable que asumir cada año las consecuencias de grandes incendios cada vez más intensos.

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