Ganadería extensiva y cambio climático: el reto de mantener vivo el monte

La ganadería extensiva cumple un papel fundamental en la conservación del medio rural y en la gestión sostenible del territorio. En un contexto marcado por el cambio climático, el abandono de tierras, la expansión del matorral y el aumento del riesgo de incendios, el pastoreo se presenta como una herramienta clave para mantener el equilibrio de los ecosistemas.

La pérdida progresiva de actividad ganadera en muchas zonas rurales está provocando que el monte avance sin control, acumulando vegetación y biomasa que incrementan la vulnerabilidad frente a incendios forestales. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de apoyar a quienes desarrollan su actividad en extensivo, no solo por su valor productivo, sino también por su contribución ambiental, social y territorial.

El mantenimiento de pastos, la limpieza natural del monte, la conservación de paisajes tradicionales y la fijación de población en el medio rural son algunas de las funciones que desempeña este modelo ganadero. Sin embargo, el sector se enfrenta a importantes dificultades: falta de relevo generacional, costes crecientes, trabas administrativas y una insuficiente valoración de los servicios ambientales que presta.

Desde PROFOMUR consideramos necesario seguir visibilizando la importancia de la ganadería extensiva como aliada frente al cambio climático y como parte esencial del futuro del medio rural.

Noticia completa en el siguiente enlace: La ganadería extensiva frente al cambio climático: “Tenemos que comernos el monte”

Ganadería extensiva y cambio climático: el reto de mantener vivo el monte

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